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Japón selecciona a Lockheed Martin como socio para desarrollar el F-X

Japón ha decidido  asociarse con Lockheed Martin para el desarrollo de Mitsubishi Heavy Industries (MHI) del avión de combate de sexta generación o F-X.

El programa F-X (también llamado F-3) tendrá un costo aproximado de 40 mil millones de dólares y tiene como objetivo reemplazar la flota de Mitsubishi F-2, este ultimo nacido de la  asociación entre las dos firmas que iniciaran la empresa conjunta. Para la asociación, había un pequeño grupo de empresas interesadas que representan a las más importantes compañías aeronáuticas de occidente como son  Boeing y Northrop Grumman y BAE Systems junto a Rolls Royce.

El programa F-X fue anunciado por el Ministerio de Defensa de Japón el pasado 30 de octubre como una de las áreas de especial prioridad para el nuevo primer ministro Yoshihide Suga y su gabinete. Los nuevos aviones de combate se complementarán con los F-35 Lightning II de Lockheed Martin que se encuentran en la fase de entrega a las Fuerzas de Autodefensa de Japón (JSDF).

Japón se enfrenta hoy a una amenaza cada vez mayor de los reclamos expansionistas de China sobre las islas controladas por Tokio, mientras Corea del Norte representa de igual manera una amenaza a la seguridad nacional, razón por la cual la defensa nipona ha augurado a mejorar sus capacidades de defensa e incluso, para ir sobre territorio enemigo de ser necesario.

Anteriormente, Tokio anunció su plan para adquirir 147 aviones F-35 que reemplazarían a los aviones de combate F-2, a la vez que la administración Trump trabajo para contrarrestar la estrategia expansionista de China, Washington aprobó la venta de 105 F-35 por valor de 23.000 millones de dólares en el marco de cooperación bilateral. El Ministerio de Defensa japonés ha solicitado un enorme presupuesto de 5,49 billones de yenes (55.000 millones de dólares) para el año fiscal 2021 que tiene como nucleo, fortalecer la posición en la disputa entre China y Japón por las islas Senkaku/ Diaoyu en el Mar de China Oriental.

Beijing por su parte ha expresado su preocupación por la capacidad de los aviones japoneses, argumentando que  que podrían ser perjudiciales para la seguridad tanto de China como de Rusia. China también teme que Tokio modifique su constitución pacífica a instancias de Estados Unidos, su socio de defensa clave, y que retome una política mas bien hostil.

El Ministerio de Defensa designó a MHI como el contratista principal debido a su vasta experiencia en la producción de aviones de combate de acuerdo con las necesidades de la nación, teniendo en su portafolio los antiguos F-1, el bimotor F-15 y el  F-2. Se espera que el nuevo avión de combate tenga capacidades polivalentes junto con un diseño stealth.