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Saab envía su tercera sección para el programa T-7A Red Hawk

Como parte de los pasos dispuestos a ejecutar bajo el programa T-7A, Saab ha mandado su tercera sección de popa hasta las instalaciones de la aeroespacial sueca en West Lafayette en India, Estados Unidos donde se ensamblaran las partes según el proceso de la fase de desarrollo de ingeniería y fabricación (EMD) que realiza en conjunto de Boeing, el contratista principal del plan.

Los T-7 Red Hawk estan cada vez mas cercanos a ver la luz, y es que el proceso se ha llevado a cabo de manera muy eficiente y Boeing ya instalo ambas secciones (proa y popa) que fabrico Saab en su planta de Linköping. A esto le sigue el ensamblaje de las alas, los extremos y la cola para convertirse en un avión de prueba completo para su uso en el programa de prueba de vuelo del EMD. La sección de popa con subsistemas instalados (sistema hidráulico, combustible y energía secundaria) se extiende desde detrás de la cabina hasta el final de la aeronave.

“Esta entrega demuestra que estamos comprometidos con nuestro plan a la vez que enseña el sólido progreso logrado para completar nuestro cronograma de EMD. Este fuselaje será parte del primer T-7A en volar y es un paso más hacia el inicio de la producción en nuestras nuevas instalaciones de vanguardia en Estados Unidos ”, dijo Jonas Hjelm, vicepresidente senior y director de negocios de aeronáutica de Saab.

En abril de 2021, Saab entregó su primer T-7A Red Hawk después de la sección de fuselaje seguido de la segunda entrega en julio de 2021. A su llegada a Boeing en St. Louis, la sección de popa de Saab se unió perfectamente con el fuselaje delantero en menos de 30 minutos. Ese logro es un testimonio del uso del diseño y la ingeniería digitales que facilitan el trabajo previo de modulación como se conocía hasta ahora.

El T-7A es un sistema de entrenamiento de pilotos avanzado completamente nuevo diseñado para que la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) forme a su nueva generación de pilotos de combate . La aeronave se ha beneficiado del enfoque de «romper la norma» de Saab y Boeing para el diseño, la ingeniería y la producción de aeronaves militares, que hizo el primer T-X de prueba pasara del concepto al primer vuelo en solo 36 meses.