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Vortexx Versus: Gripen E v/s F-16 Block 70

En la versión digital de este espacio de Vortexx, damos la bienvenida a nuestros lectores para que puedan contrastar las capacidades, sistemas y experiencias de operación de distintas aeronaves, ello sin la intención de generar una competencia entre ambas, sino más bien con el fin de entregar un análisis técnico y una comparativa respecto a los puntos antes mencionados.

Durante el presente año, hemos tenido la oportunidad de conocer en detalle, mediante artículos detallados y de la mano de Saab y Lockheed Martin, las características más importantes de dos de sus productos estrella en el área de defensa, nos referimos al Gripen E y al F-16 Block 70, ambas aeronaves de IVª generación que mantienen algunos aspectos en común, pero que a la vez muestran importantes diferencias.

Los dos han sido fabricados a partir de versiones precedentes, sin embargo han incorporado elementos y desarrollo tecnológico creado para aeronaves modernas, característica que los posiciona competitivamente si hablamos del ámbito de la defensa.

Se debe considerar que a pesar de que el F-16 es una aeronave de desarrollo anterior, ha logrado mantenerse vigente formando parte de distintas Fuerzas Aéreas por más de 40 años, contando con una serie de mejoras que se han integrado a lo largo del tiempo.

Por otro lado, el Gripen E, nace como una versión actualizada y muy superior en capacidades comparado con su antecesor, el Gripen C, y por ende ha comenzado a tomar un rol fundamental en la defensa aérea de países como Brasil, donde recientemente se ha adquirido este material de vuelo.

Planta motriz de alta eficiencia

 Una de las principales características y punto en común de estos jets, es que están concebidos como un caza ligero multipropósito, por lo cual han sido equipados con sólo un motor, el cual les permite cumplir con diversos objetivos, reduciendo a su vez los costos de operación y mantenimiento, esto comparado con otras aeronaves bimotor que cumplen las mismas funciones en la arena de combate.

A lo largo del tiempo, Lockheed Martin ha utilizado en la familia de aeronaves F-16, los motores de General Electric (GE) F110-GE-129 y el modelo de Pratt & Whitney (PW) F100-PW-229, ello dependiendo de las necesidades y requerimientos de cada cliente. Ambos propulsores han demostrado ser absolutamente eficientes y dotan al avión de un empuje que puede llegar hasta las 29.000 lb (13.154 kg), ello sólo utilizando su etapa de post combustión, lo que a su vez y contrastado al peso máximo de despegue, entrega una relación empuje/peso que le permite a la aeronave operar completamente cargado de armamento, sin presentar mayores problemas.

Por otra parte, Saab ha introducido en el Gripen E un nuevo motor, el cual supera ampliamente a la planta motriz utilizada en la versión C, ya que ostenta aproximadamente un 22% de aumento en la potencia y un 16% de aumento en el flujo de aire, esto principalmente gracias a su nuevo diseño. Se trata del F414-GE-39E, también producido por General Electric e insignemente utilizado en una versión propia para el F/A-18E/F Super Hornet.

Este nuevo motor le entrega al Gripen E una nueva y potente característica, se trata de su capacidad supercrucero con la que puede mantener un crucero supersónico, sin la necesidad de apoyarse en la etapa de post combustión del motor, propiedad que a la fecha no ha conseguido ser igualada por otros jets monomotores de la misma generación. Lo anterior, sumado a la capacidad de portar un 40% más de combustible interno, dotan al Gripen E de una mejora importante respecto a su rango y autonomía.

Radar AESA: Ojos de Vª generación

A lo largo del tiempo en el combate aéreo, se ha demostrado que la principal ventaja de una aeronave por sobre otra, es su capacidad de no ser detectada, de modo tal que ella tenga la posibilidad de utilizar su armamento antes de que lo haga su adversario. Es por esto que la evolución que han tenido los cazas, ha incluido como elemento primordial un radar aerotransportado, ya que al emplearse junto a misiles guiados por radar, entregan la capacidad de combatir más allá del alcance visual o BVR (Beyond visual range).

Esta mejora introducida tanto en la nueva serie de Gripen, como en el F-16 Block 70, dota a ambos de un radar AESA propio de aeronaves de Vª generación, tal como el F-35, también de la compañía estadounidense Lockheed Martin. Es más, desde dicha empresa aseguran que el radar AESA APG-83, desarrollado por Northop Grumman y utilizado en la última versión de F-16, comparte un 95% de características de software y un 70% del hardware respecto al radar del F-35.

En tanto, la aeronave europea incorpora un radar AESA Raven ES-05, desarrollado por Leonardo y que, entre sus capacidades más relevantes, destaca por ofrecer una cobertura de +/- 100 grados desde la línea de referencia del fuselaje, es decir, más de 180º de visión hacia adelante, incorporando rapidez y capacidad de adaptación a distintos tipos de objetivos, así como también mapeo de terreno y un excelente desempeño frente a múltiples blancos. Todas las características anteriormente mencionadas, trabajan en conjunto con sus funciones de búsqueda, transformándose así en un aliado ideal para el empleo del misil Meteor, aseguran desde Saab.

Rediseño del cockpit e interacción hombre-máquina

 En este punto, ambos fabricantes han introducido cambios significativos que incorporan también algunas diferencias, las que finalmente inciden en la interacción del piloto con la aeronave y sus sistemas.

Saab ha presentado en su última versión del Gripen, un renovado cockpit que incluye un Head up display compatible con visores montados en el casco del piloto, incorporando también y como elemento principal una pantalla táctil ancha que abarca todo el panel frontal, ello en lugar de las 3 pantallas que originalmente montaba este modelo. Según Robin Nordlander, piloto de pruebas de Saab, esta nueva pantalla entrega una gran cantidad de posibilidades y conciencia situacional, así como también la capacidad de actuar en consecuencia de acuerdo a la información recibida.

Otra de las características del avión sueco, es que permite al piloto personalizar el nivel de automatización y la forma en que va a interactuar con la aeronave, ya que si bien la pantalla principal es táctil, puede operarse mediante botones y switches ubicados en el bastón y acelerador bajo el concepto conocido como HOTAS (Hands on throttle and stick), elemento que fue concebido como parte del F-16 desde sus inicios y que  hasta el día de hoy es su forma primaria de operar los sistemas a bordo.

El F-16 Block 70 por otro lado, también replanteó el diseño de su cockpit, aunque se ha mantenido más cercano al esquema original, eliminando los instrumentos análogos, para ser reemplazados en su totalidad por una pantalla central de situación táctica denominada center pedestal display (CPD), la cual es de mayor tamaño que las otras dos ubicadas a cada lado y que por motivos de espacio, mantienen su tamaño y características. Lockheed Martin ha renovado además en esta versión su head up display, introduciendo un visor más ancho y una renovada unidad de control, elementos con los cuales se hace mas cómoda la operación de algunos menús y configuraciones de sistemas.

Cada aeronave incluye algunos sistemas que no cuentan con un equivalente en su otra parte, uno de ellos es el sistema de colaboración hombre máquina (HMC) del Gripen E, que integra inteligencia  artificial y ayuda al piloto en la toma de decisión en un ambiente táctico. Al respecto Jussi Halmetoja, piloto Gripen, ha destacado que este sistema no sólo le brinda información sobre la etapa actual de su probabilidad de interceptar, sino también sobre lo que sucede a continuación, brindándole consejos sobre cómo optimizar su próximo paso.

“Entonces, en lugar de controlar todos los parámetros y configuraciones para realizar ciertas tareas, puede controlar el sistema. Por ejemplo, si desea detectar un objeto que vuela a baja altitud, puede simplemente asignar la tarea al sistema, que luego optimizará todas las configuraciones para llevarla a cabo.

Entonces, la HMC también se trata de usar funciones como la clasificación automática y la selección automática de objetivos, y reducir la carga de trabajo mental del piloto” señala.

En la misma línea, el nuevo F-16 incorpora un novedoso sistema de alerta, el que a través de los auriculares del casco del piloto es capaz de generar alertas en tres dimensiones, para entregarle así el estímulo sensorial correcto y de esta manera éste tenga la posibilidad de tomar una buena decisión respecto a las amenazas que tiene en vuelo.

También está equipado con un nuevo computador de vuelo, que incorpora capacidades de piloto y potencia automática en diversos escenarios y que finalmente está también relacionado al sistema automático que evita colisiones con el terreno (AGCAS), elemento que representa un nuevo pilar en la seguridad de la tripulación y la aeronave, y cuyo fin es evitar pérdidas en accidentes, por ejemplo,  por vuelo controlado contra el terreno, producto de la pérdida de conciencia por exceso de fuerzas g luego de alguna maniobra.

Sin duda, todos los aspectos anteriores, en ambos casos, ayudan al piloto a aumentar su conciencia situacional y a prestar atención al complejo escenario que tiene en un ambiente de combate, ello gracias a que cada día son más los sensores y sistemas que se entrelazan y entregan información para una correcta y certera toma de decisión, elementos que a su vez reducen la carga de trabajo para el piloto.

Autodefensa, enlace y sistemas integrados

En este punto, tanto el F-16 Block 70, como el Gripen E, incorporan sistemas de factura propia que buscan entregar valiosa información al piloto, a la vez que se integran para sumar fuerzas con otras aeronaves o sistemas dentro de una red trabajo.

Desde Lockheed Martin, David Johnson, International Business Development de la división Aeronautics para las Américas, nos da algunos detalles del sistema Viper Shield presente en el F-16, señalando que éste, “engloba todos los sensores del avión y le permite generar automáticamente contra medidas electrónicas de acuerdo al nivel de amenaza que detecte el sistema, sin la necesidad de contar con pods o accesorios exteriores, ya que todo el sistema se encuentra alojado y distribuido internamente en la célula de la aeronave.”

Muy en sintonía con lo anterior, el Gripen E incluye un paquete integrado de guerra electrónica, con funciones pasivas y activas, el cual tiene una cobertura esférica de 360 grados como resultado al combinar un receptor de alerta radar (RWR), una alerta de aproximación de misiles (MAWS), sistemas dispensadores de reflectores antirradar (chaff), bengalas (flares), señuelos, y un sistema de jamming interno, que permite generar interferencias en sensores adversarios. Además, incorpora un sensor electroóptico Skyward-G de búsqueda y seguimiento por infrarrojos (IRST).

 

Conclusiones

 Tal como hemos mencionado desde un comienzo y en los artículos dedicados a cada aeronave, estamos ante la presencia de dos gigantes de la guerra aérea moderna, con capacidades polivalentes, y que incluyen modernos sistemas a bordo, los cuales convierten a estas aeronaves de cuarta generación, en lo que algunos autores llaman “la cuarta generación +”, ya que contienen elementos y aviónica propias de aeronaves de quinta generación, manteniendo las células y el diseño aerodinámico propio de su concepción original.

Es importante recalcar que todo el análisis y capacidades descritas anteriormente, no permiten discernir cuál de las dos es una mejor aeronave, siendo la gran diferencia entre ellas, el equipamiento y armamento que sea incluido en cada una, así como también el entrenamiento de las tripulaciones que operan el avión, elemento que sigue siendo crucial y que en muchos casos, es la característica determinante y capaz de inclinar la balanza ante su empleo en situaciones de conflicto.

 

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